La importancia de la estética en los implantes dentales

El uso de implantes dentales para el reemplazo de dientes perdidos se ha convertido en un procedimiento habitual en los últimos años

Los implantes dentales son complementos, que actúan como raíces artificiales, creados para sustituir dientes ausentes o perdidos por cualquier causa. Son aditamentos capaces de integrarse hasta el punto de convivir de forma sana y totalmente natural con el resto de los tejidos de la boca. Conseguir una rápida y eficaz osteointegración (conexión directa estructural y funcional entre el hueso vivo y la superficie de un implante sometido a carga funcional) es un factor determinante del éxito del tratamiento con implantes dentales, un éxito que también depende en gran parte de la capacidad previa para predecir el resultado funcional y estético que se alcanzará. Además, el éxito de las rehabilitaciones implantosoportadas ha implicado que en los últimos años se tengan en cuenta con mayor frecuencia parámetros estéticos.

Para abordar este tema, el sábado 31 de enero algunos de los expertos españoles e internacionales más sobresalientes en la terapia de implantes dentales se citan en la reunión conjunta de la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA) y la empresa Straumann.

En este sentido, el profesor Mariano Sanz, catedrático de Periodoncia de la Universidad Complutense de Madrid y expresidente de SEPA, pondrá de relieve la importancia de los tejidos blandos en la salud y la estética periimplantaria. A su juicio, «los tejidos blandos periimplantarios son claves para mantener la osteointegración y los niveles de hueso adecuados, proporcionando al paciente los resultados estéticos deseados».

Cavidad bucal

Por tanto, es de vital importancia conocer la estructura y fisiología de estos tejidos blandos tanto en la salud y cómo cuando son desafiados por la agresión bacteriana de la cavidad bucal y cuales son sus patrones de cicatrización cuando son sometidos a diferentes procedimientos quirúrgicos. En su conferencia, Sanz incidirá en los factores que pueden intervenir en la cantidad, las dimensiones y calidad de los tejidos blandos periimplantarios, como la influencia del protocolo quirúrgico, el diseño del implante o la salud de los tejidos; además, actualizará las novedades en técnicas quirúrgicas para mejorar los tejidos blandos periimplantarios.

Actualmente, la mayor parte de los implantes dentales están fabricados preferentemente de titanio y actúan como sustitutos de las raíces dentales. Tras su colocación sirven, una vez osteointegrados, para dar soporte a los nuevos dientes artificiales que irán unidos a ellos. Sin embargo, como expondrá Mario Roccuzzo, profesor de Periodoncia en la Universidad de Siena (Italia), «los pacientes demandan mejoras constantes, tanto a nivel funcional como estético».

Uno de los mayores desafíos en este ámbito es conseguir una integración del tejido blando ideal, que imite un contorno gingival perfecto. Esto es particularmente difícil en determinadas situaciones clínicas (debido a un traumatismo, atrofia, enfermedad periodontal y/o infección). En estos casos más complejos, un diagnóstico exhaustivo y una cuidadosa selección de la técnica puede asegurar, en la mayoría de los casos, buenos resultados estéticos.
La existencia de nuevos tipos de implantes, como los de cerámica, permite reducir el riesgo de complicaciones
Como destaca Roccuzzo, «la existencia de nuevos tipos de implantes, como el PURE Implante Straumann® de cerámica, permite reducir el riesgo de complicaciones, sobre todo cuando los implantes tienen que ser colocados en situaciones de alto riesgo«»; además, añade este experto, «este tipo de implante posee un color natural de marfil que le permite asemejarse al diente original y ayuda al clínico en casos de un biotipo gingival fino o una recesión del tejido blando».

Y es que, como pondrá de manifiesto en su conferencia Juan Blanco, Máster en Periodoncia (UCM) y expresidente de SEPA, solucionar las complicaciones estéticas en el tratamiento de implantes es uno de los retos más importantes. El resultado estético de un tratamiento con implantes depende, en gran medida, de los tejidos blandos periimplante y de su relación con la restauración, no solo de forma inmediata sino a largo plazo.

9 hábitos que dañan tus dientes y seguro que no lo sabes

Existen muchos factores que actualmente puede dañar tus dientes, sin embargo, la mayoría de ellos pueden prevenirse y la principal manera de hacerlo es con una adecuada higiene bucal y hábitos sanos de alimentación.

Fumar es definitivamente es uno de los peores hábitos que perjudica a todo el organismo, no sólo a la salud bucal. Pero hay muchos más que debes evitar.

Aunque hay pocas cosas más difíciles que cambiar de hábitos, debes proponerte modificar estas malas costumbres que estropean tus dientes:

1. Usar los dientes como herramienta. Si acostumbras destapar las botellas de refresco con los dientes, estos pueden fracturarse y desgastarse. También se dañan si los usas para abrir los frascos de las medicinas y los envases de cartón o de papel.

2. Cortar con los dientes. Aunque te parezca más fácil, no es recomendable que los uses para cortar hilos, diurex, plástico y otros materiales, debido al desgaste que sufren.

3. Morderse las uñas. Además de no ser higiénico y hacer que tus dedos, de hecho, tus manos sufran heridas, este hábito aumenta las posibilidades de que padezcas bruxismo.

4. Comer gomitas dulces. Las gomitas se pegan a los dientes, y el azúcar (y los ácidos que produce) permanecen en contacto con ellos por horas, causando daños en el esmalte de los dientes.

5. Masticar hielo. Hacerlo frecuentemente o grandes cantidades puede fracturar los dientes o producirles rajaduras.

6. Comer papas fritas. El almidón que contienen se convierte en ácido, el cual puede atacar los dientes hasta por 20 minutos. Si las comes, trata de lavarte los dientes y usar hilo dental lo antes posible.

7. Morder lápices o bolígrafos. Es igual que masticar hielo, puede fracturarte los dientes.

8. Fuerza excesiva. Cepillarte los dientes con mucha fuerza o con un cepillo de cerdas duras, puede producir retracción de las encías y exceso de sensibilidad en ellas.

9. Cepillarte los dientes con movimientos horizontales. Desgasta el esmalte de los dientes. Lo correcto es cepillarlos con movimientos circulares.

Aunque no puedas eliminar todos estos hábitos de una vez, empieza poco a poco, y de ser posible, comienza por dejar los más peligrosos primero, como el cigarrillo. No olvides visitar regularmente al dentista y mantener una buena higiene bucal.

Por qué irse a la cama sin lavarse los dientes es peor de lo que crees

Pregunta: ¿pasa algo si, de vez en cuando, se me olvida lavarme los dientes antes de acostarme?

Respuesta: malas noticias. Sí pasa algo, y es un poco asqueroso. Probablemente ya sepas que los expertos recomiendan cepillarse los dientes tres veces al día. Probablemente también sepas que cepillarse los dientes es una de las formas más fáciles para evitar ahuyentar a tu cita.

No obstante, lavarse los dientes no sólo es importante para tener el aliento fresco. Si te saltas una sesión, estás facilitando el crecimiento de bacterias en forma de placa, lo cual puede provocar caries y la enfermedad de las encías.

“Pásate la lengua por los dientes justo alrededor de las encías. Seguro que encuentras algo que se te ha pegado difícil de identificar”, explica a The Huffington Post la dentista Deepinder Ruchi Sahota. “Se trata de placa”.

Por suerte, al lavarte los dientes “eliminas las bacterias para que no se queden ahí”, afirma, porque, si no, te dañarían la dentadura. Además, cuanto más se quede la placa en una zona, más probabilidades tiene de convertirse en sarro, “ese material duro y amarillo que a veces notas entre los dientes”, que puede provocar inflamación y sangrado en las encías, explica. Si no tratas este problema, te arriesgas a perder los dientes.

Aunque no se sabe exactamente cuándo puede empezar la placa a ser peligrosa, “una caries se puede formar con sólo una vez que no te laves los dientes”, asegura Sahota, quien insiste que las probabilidades aumentan si tus olvidos son más frecuentes de lo que te gustaría admitir.

Aunque no termina ahí la cosa: el no lavarse bien los dientes puede ser igual de malo, advierte Sahota. La rutina de dos veces al día no es ninguna broma, y es preferible hacerlo con pasta fluorada y un cepillo de cerdas suaves. Cada cepillado debería durar unos dos minutos y cubrir toda la superficie de los dientes, no sólo las partes que se ven al sonreír, asegura. Los expertos también recomiendan usar hilo dental una vez al día y visitar al dentista de forma regular para que se ocupe del resto, como por ejemplo, el sarro, que sólo puede limpiar un profesional.

Tampoco hay que engañarse: los chicles, los caramelos y el enjuague bucal no son sustitutos del cepillado. Los tres pueden aportarte frescor en la boca, pero “el cepillo y el hilo dental son los únicos capaces de quitar físicamente la placa”, señala Sahota.

La mala salud (bucodental) de los atletas

Serán deportistas de élite, pero los atletas olímpicos tienen una dentadura peor que la mayoría. Y no es de morder las medallas: más de la mitad de los que participaron en los últimos Juegos Olímpicos tenía caries. Buena parte de ellos reconoció que afectaba a su rendimiento deportivo.

Investigadores del prestigioso University College de Londres (UCL) se apostaron a las puertas del centro médico instalado en la villa olímpica durante los pasados juegos en la capital británica. Allí acudían los deportistas a revisiones dentales (lo que podría alterar la muestra) pero también a por protectores bucales, a tratar algún traumatismo o a conseguir algún medicamento que no estuviera prohibido.

Seleccionaron a 278 de ellos y les hicieron una revisión bucodental. Comprobaron que el 55% tenía caries, con una media de dos piezas afectadas y otras 3,4 con algún empaste. Lo peor es que en el 41% de los casos, ya había afectado a la dentina, así que esa muela tenía poco futuro.

Casi la mitad también presentaban un marcado desgaste dental. Además, dos tercios sufría gingivitis, con una inflamación en las encías. De ellos, el 15% había derivado a una seria periodontitis ya irreversible.

“Para una edad similar, la prevalencia de la caries y la erosión dental entre la población es del 30%”, dice el profesor del Eastman Dental Institute del UCL, Ian Needleman, y principal autor del estudio recién publicado en el British Journal of Sports Medicine. Su trabajo, que revisó la boca de deportistas de 25 disciplinas de los cinco continentes, también reveló que casi la mitad no se habían hecho una revisión en el último año y que un 8,7% nunca había ido al dentista.

Aunque su trabajo no mostró diferencias significativas entre deportes o continentes, sí lo hizo por razas. Los deportistas blancos y orientales presentaban menor problemas dentales que los de raza negra. “La etnicidad pudo funcionar como un marcador sustituto del nivel socioeconómico y las disparidades en la salud oral están bien relacionadas con el nivel socioeconómico”, explica Needleman.

Afecta a su rendimiento

El deterioro del estado de la dentadura tiene sus consecuencias. Además de las molestias, el estudio mostró que alrededor de uno de cada tres atletas reconoció un impacto en su calidad de vida y un 18% en su entrenamiento y rendimiento deportivo. “La herramienta que usamos para evaluar el impacto era un poco tosca y por lo tanto es posible que el impacto sea mayor”, aclara el profesor.

Entre las causas de esta mala boca, puede darse una falta de educación en higiene dental. Pero los investigadores también destacan que es parte del precio a pagar por el éxito deportivo. Tanto la frecuencia como la cantidad de carbohidratos y bebidas energéticas que toman es mayor que la de la población en general. Además, se produce un fenómeno de inmunodepresión durante los entrenamiento de alta intensidad y siempre es más complicado limpiarse los dientes en los periodos más intensos de entrenamiento y competición. Y, como recuerda Needleman: “también se les seca la boca cuando llega el momento de competir”.

Entre sus consejos para futuros juegos olímpicos, Neddleman cree que debería ser obligado incorporar las revisiones dentales a la rutina médica de cada atleta. Además de la mejora de su bienestar, ahí podría decidirse la próxima medalla.

Onicofagia ¿que es y como afecta a nuestra boca?

Morderse las uñas no sólo afecta la estética de las manos, sino también la apariencia de la dentadura. Expertos han comprobado que este hábito patológico, común en la infancia y adolescencia, ocasiona el desgaste prematuro de los dientes incisivos centrales superiores, los cuales son esenciales para conservar el buen aspecto de la sonrisa.

También conocida como onicofagia, la manía de comerse las uñas suele considerarse una reacción automática frente a momentos de estrés, frustración, fatiga o aburrimiento. Muchos psicólogos coinciden en que este comportamiento se genera por actitudes no eliminadas en su momento, como chuparse el dedo durante la niñez.

Existen muchos casos de personas que presentan el hábito de roer sus uñas en la etapa adulta. Según estadísticas que manejan algunos especialistas, alrededor del 25% de los adultos (uno de cada cuatro) posee esta manía; aunque hay igualdad respecto al género, las mujeres parecen más preocupadas por la imagen personal y tienden a remediar el problema con ayuda profesional.

El daño a la dentadura en pacientes con onicofagia, deviene en la alteración de su apariencia estética por abrasión, erosión, astillamiento, e incluso pueden ser la causa de la presencia de dientes separados, chuecos o rotos. Este mal hábito también puede generar pequeños traumatismos en las mucosas labiales que incrementan el riesgo de contraer algunas enfermedades infecciosas, como herpes, aftas y labios cortados.

Nuevos enfoques odontológicos recomiendan complementar el tratamiento de los dientes con consultas psicológicas para llegar al origen del problema y modificar la mala conducta del paciente. La psicología moderna emplea la corriente conductista con excelentes resultados, pues ésta centra su atención en el estudio del estímulo-respuesta.

Es importante tomar en cuenta que para obtener resultados óptimos y definitivos tanto en el tratamiento de la dentadura como de la onicofagia, el paciente debe estar dispuesto a abandonar el hábito de morderse las uñas.

“Marchando una de implantes” , un reportaje para ver sin ninguna duda

VIDEO
http://www.rtve.es/alacarta/videos/repor/repor-marchando-implantes/2891560/

Claves para evitar que se amarilleen los dientes

http://www.infosalus.com/estetica/noticia-dieta-poco-equilibrada-afecta-color-dientes-incrementando-tono-amarillento-20150112114046.html

El cepillo de dientes , el instrumento para tener nuestra boca sana

Cinco cosas que quizás no sabe de su cepillo de dientes

Cepillo de dientes
No sólo se trata de cepillarse los dientes tres veces al día -o después de cada comida- para tener una buena higiene bucal. El instrumento para limpiar la boca y los hábitos en el baño también juega un papel muy importante a la hora de mantener una boca sana.
El cepillo de dientes hay que tratarlo con mucho respeto, pues puede ser un foco de gérmenes, incluyendo bacterias intestinales y gérmenes fecales.
Del mismo modo, del lugar en que se guarda y cómo se guarda depende que haya más o menos microorganismos en las cerdas que después entrarán a la boca y pasarán por los dientes, encías y lengua.
La doctora Maria Geisinger, profesora de periodoncia de la Escuela de Odontología de la Universidad de Alabama ofrece cinco cosas que quizás le sorprendan de su cepillo de dientes.
1. Hogar de microorganismos
Cepillos de dientes
En una entrevista publicada en la revista de la Universidad, Geisinger explica que en la cavidad oral albergan cientos de distintos microorganismos que se pueden transferir al cepillo de dientes durante el uso.
Algunos de ellos serían estafilococos, bacterias coliformes, pseudomonas, levadura, bacteria intestina y gérmenes fecales.
“La mayoría de los cepillos se guardan en los baños, que hace que estén expuestos a microrganismos intestinales”, señala.
Estos organismos -según la experta- se pueden transferir por una ruta oral.
“Y el número de microorganismos puede variar mucho de indetectable a una colonia de un millón de unidades formadoras de colonia”.
2. Del inodoro al cepillo
Cepillos de dientes
La experta recomienda colocar el cepillo de forma vertical y al descubierto para dejarlo secar.
¿Puede la bacteria del inodoro saltar al cepillo? Geisinger dice que la respuesta corta es “sí”.
“Las bacterias entéricas, que en su mayoría ocurren en los intestinos, pueden pasar a los cepillos y terminar en la boca”.
Esto sucede cuando la persona, después de ir al baño no se lava las manos antes de manipular el cepillo. Incluso, puede ocurrir si no se limpia bien las manos.
Aunque la responsabilidad de tener unas cerdas libres de bacteria no reside sólo en el usuario. Puede haber estos microorganismos antes de comprarlos o de retirar el cepillo del empaque.
“No es un requerimiento que sea empaquetado de una forma estéril”, agrega.
3. Lugar de descanso
Cepillo de dientes
La Asociación Estadounidense Dental recomienda que el cepillo no se guarde en un contenedor cerrado o que se cubra.
“Esto se debe a que un ambiente húmedo es más propenso para el crecimiento de microorganismos”, explica la experta.
Los especialistas sugieren guardar los cepillos en forma vertical y -de ser posible- dejarlos secar hasta el siguiente uso.
“Si se almacena en el lugar más de un cepillo, mantenerlos separados puede ayudar a prevenir la contaminación cruzada”, aconseja Geisinger.
4. Limpiar al que limpia
Enjuague bucal
Se recomienda empapar el cepillo con enjuague bucal antibacterial tras su uso.
A fin de asegurar una buena limpieza bucal -y evitar que a la boca salten microorganismos de otras partes- la profesora Geisinger recomienda enjuagar a fondo los cepillos con agua potable después del cepillado.
Esto permitirá retirar todos los restos de pasta de dientes y de comida que queden atrapado entre las cerdas.
La experta también aconseja empapar los cepillos en un enjuague bucal antibacterial. “Se ha demostrado que disminuye el nivel de bacteria que crece en los cepillos”.
No obstante, los cepillos, por muy bien cuidados que estén, tienen un período de vida útil, que puede variar entre los tres y cuatro meses o cuando las cerdas se deshilachan, “lo que ocurra primero”.
Aunque si la persona ha estado enferma, la especialista aconseja cambiar de cepillo una vez recuperado.
5. Cuatro pasos
Cepillo de dientes
Si las cerdas del cepillo están abiertas, es hora de cambiarlo.
Maria Geisinger ofrece en la entrevista cuatro consejos que se pueden seguir para ayudar a conseguir una mejor higiene bucal y evitar -o al menos limitar- algunas de las causas de acumulación de bacteria en el cepillo.
La primera sería utilizar enjuague bucal antibacterial antes del cepillado. “Esto puede disminuir considerablemente la carga de bacteria en la boca y por consiguiente reducir los microorganismos que terminan en las cerdas tras el cepillado”.
Le sigue limpiarse la boca con regularidad. “Es especialmente importante para aquellos con enfermedades periodontales, pues la bacteria oral presente en sus bocas pueden entrar en el flujo sanguíneo durante las actividades diarias, como comer, masticar chicle o cepillarse los dientes”.
La experta reitera la importancia de lavarse las manos “después de utilizar el inodoro y antes de agarrar el cepillo. “Esto reduce las probabilidades de una contaminación fecal oral”.
Y por último, no hay que compartir el cepillo de dientes. “Esto parece una obviedad, pero una buena cantidad de parejas admiten que comparten el cepillo”.
Esto significa que se comparten las bacterias en los cepillos. “Incluyendo aquellas que causan caries y enfermedades periodontales”.

10 Consejos para cuidar tus dientes durante las fiestas

Después de Navidad se triplica el número de caries. No lo decimos nosotras, sino las doctoras Deborah y Beatriz R. Vilaboa, miembros de la Academia Europea de Estética Dental. Y es que durante las fiestas bajamos la guardia y olvidamos algunas normas básicas para mantener la salud dental. Ellas nos ofrecen 10 consejos para no maltratar nuestros dientes estas fiestas.

Comprobado: El día de Nochevieja nadie se cepilla los dientes después de las campanadas, las uvas y la juerga posterior. El cava, la sidra o el champán del brindis, así como las uvas, contienen mucho azúcar del que se nutren las bacterias, se convierte enseguida en placa y daña nuestras encías. ¡No te acuestes sin lavarte los dientes!
En Navidad, vacaciones para todo, salvo para los aparatos de ortodoncia, que no tienen ningún día libre si quieres que tu tratamiento avance como debe.
El turrón de jijona no es el peor para tus dientes. Aunque contenga azúcar, también tiene huevo, almendra y aceite, beneficiosos para los dientes. Los peores turrones son los de “sabor piña”, con dulce de leche, fresas… saturados de azúcares artificiales.
Si bebes mucho vino o cava, procura tomar algunos trozos de queso para contrarrestar la ingesta de azúcar. El queso contiene calcio, fósforo y caseína, que reducen la placa y estimulan la producción de saliva.
Al champán, además, se le añade ácido carbónico para producir las burbujas. Se ha demostrado que el vino blanco (Riesling, por ejemplo) y el champán son más erosivos que el vino tinto tanto para el esmalte como para el cemento de la raíz dental. La capacidad erosiva se incrementa con la temperatura.
El chocolate negro es mucho más sano que el con leche por su efecto antioxidante, que también aporta una protección cardiovascular. El chocolate con leche pierde estas propiedades al contener más azúcares.
El aceite de oliva protege frente a la caries y el desgaste dental. Por ejemplo, las sardinas en lata con aceite de oliva aportan proteínas, calcio, fósforo y una capa de aceite sobre el diente que las bacterias de la caries no son capaces de penetrar.
Elige chicle sin azúcar, que estimula la producción de saliva. La saliva tiene un efecto protector directo sobre los dientes al neutralizar el pH ácido producido por las bacterias o los alimentos y bebidas que ingerimos. Una curiosidad: La saliva humana produce un analgésico natural llamado Opiorfina, diez veces más portante que la morfina.
Cuidado con los sustitutos del azúcar, muchos también contienen calorías. El sorbitol, por ejemplo, puede producir caries. Otros camuflan glucosa y fructosa que dañan el esmalte dental.
Sugiere a tu pareja que te regale una limpieza y un blanqueamiento dental como regalo de Reyes. Le estarás regalando luz a tu sonrisa y rostro, y seguridad para ti mism@.

10 curiosidades

Una persona adulta tiene de 28 a 32 dientes, pero además de conocer la importancia de cepillarse los dientes y usar el hilo dental ¿qué más sabes sobre esa parte de tu cuerpo?

Para que sacies tu curiosidad y sepas más te traemos 10 cosas que no sabías de los dientes:

1. Algunos bebés nacen con dientes: Aproximadamente uno de cada 2,000 bebés nace con dientes natales, así que a veces la primer cita con el dentista es sólo unos pocos días después del nacimiento. Los dientes natales suelen crecer en las encías inferiores y tienden a tener raíces débiles y muchas veces se extraen para evitar problemas con la lactancia materna y la ingestión accidental. Nacer con los dientes puede ser un síntoma de ciertas condiciones médicas, pero por lo general es inofensivo. Dos personajes famosos que nacieron con dientes fueron Napoleón y Julio César.

2. No todo el mundo pierde sus dientes de leche: A los 3 años, el niño promedio tiene un juego completo de 20 dientes temporales. Estos pequeños dientecillos se aflojan y finalmente se caen para que salgan los dientes permanentes inferiores. Los niños suelen empezar a perder los dientes alrededor de los 5 o 6 años y terminan en la adolescencia. Pero si una persona no tiene un diente de reemplazo permanente, el diente de leche se quedará donde está.

3. Y ¡hay gente que no puede dejar de perder los dientes!: Las personas con hiperdoncia extra, tienen dientes que permanecen ocultos debajo de la línea de las encías, pero de vez en cuando van a surgir. Si los dientes adicionales lastiman las encías, pueden enchuecar los dientes, por lo que un ortodoncista puede sacarlos y enderezarlos.

4. El ratón o el hada de los dientes: Bueno si quisieras sacarle provecho a tantos dientes podrías venderlos a la tienda Etsy, dedicada a crear joyería con dientes humanos. Incluso la actriz Scarlett Johansson hizo un collar de oro de una de sus muelas del juicio y se lo dio a su ex-marido Ryan Reynolds, ¿lo habrá recuperado después de la separación?

5. Los dientes también pueden desarrollar tumores: Nadie sabe que hacer frente a un crecimiento anormal que desatan los tumores, pero los teratomas son especialmente repulsivos. Los tumores de células germinales pueden contener varios tipos de tejidos y se encuentran generalmente en los ovarios, los testículos y cerca del coxis. Algunos de ellos, incluso, pueden surgir en los dientes. Y el pelo. Y de vez en cuando los ojos, las manos y otras extremidades! Afortunadamente, muchos teratomas son benignos y pueden ser removidos quirúrgicamente.

6. Pero un diente en su ojo no tiene por qué ser algo malo. ¿Alguna vez escuchaste la expresión “Daría mis colmillos”? Una mujer literalmente lo hizo, en 2000, Sharon Thornton perdió la visión por el síndrome de Stevens-Johnson, una enfermedad que destruye las células en la superficie del ojo. Nueve años más tarde, la mujer de 60 años de edad fue elegida para intentar una operación inusual. Uno de sus caninos se retiró, por lo que su tejido de la mejilla y dental se implantó en el ojo izquierdo, en sustitución de la córnea dañada. En un día, la ciega había recuperado el 20/70 visión y la esperanza de una mejor vista en el futuro.

7. Braquets a la moda: Antes, lo más creativo que te podían ofrecer los ortodoncistas era elegir el color de los metales que arreglarían la alineación de tus dientes. Ahora puedes elegir por algo más brilloso que incluya tecnología LED con bandas de goma o fluorescentes que activen la luz.

8. Entre más chuecos mejor: Tener una dentadura perfecta es sinónimo de blancura y alineación, pero no en todos los países ni culturas es así. En Japón, los dientes torcidos llamados yaeba son tan codiciados que algunas mujeres con los dientes perfectos los enchuecan para mejorar sus sonrisas, pues su ideal de belleza les dice que las hace parecer más jóvenes y más adorables, que tiene sentido.

9. Los seres humanos van a evolucionar: Un tercer grupo de molares ayudó a nuestros antepasados a sobrevivir, al tener más grande la mandíbula logramos triturar raíces, frutos y hojas. Pero hoy en día, 35% de las personas nacen sin muelas del juicio. La mayoría del resto de nosotros estamos animados para removerlas porque nuestras bocas son muy pequeñas. Cuando nuestros cuerpos ya no necesitan un órgano o parte, se convierte en vestigial y desaparece con el tiempo. Según los científicos, las generaciones futuras no tendrán apéndices, muelas del juicio, y tal vez incluso los pies más pequeños.

10. El caramelo es mejor para tus dientes de lo que piensas: La calaverita de Halloween está por venir, así que presta atención: no todos los dulces son igual de malos para los dientes. De hecho, es posible que te sorprenda que el azúcar que contienen algunos platillos son más propensos a causar caries, que los caramelos, como el pan, papas fritas o la fruta, porque el azúcar se pega a los dientes y la que contiene el chocolate o los dulces se disuelve rápido con la saliva.